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AUTOCONCEPTO, AUTOESTIMA Y COMUNICACION |
| ACTIVIDAD: realizar la lectura y hacer un análisis con consideraciones de sus propios puntos de vista, mínimo 20 líneas con redacción coherente. AUTOCONCEPTO, AUTOESTIMA Y COMUNICACIÓN Selección de Lecturas: Módulo I Autogestión Efectiva y Exitosa • El auto concepto tiene tres componentes: • Los factores que determinan el auto concepto son los siguientes: • La autoestima se desarrolla en tres planos: • La autoestima se va formando en la familia, desde que nacemos comenzamos a acumular De ahí que sea importante revisar los mensajes que recibimos en nuestra infancia y de El desconocimiento de sí mismo afecta los niveles de autoestima, ya que impide el respeto Selección de Lecturas: Módulo I Autogestión Efectiva y Exitosa Autoestima alta Autoestima baja Alto valor personal Pérdida del valor personal Es libre, nadie lo amenaza, ni amenaza Si bien podemos vernos reflejados en algunas de las expresiones que describen a las estructural y la situacional: •
Hemos venido tratando. La forma o estilo de comunicación que utilices viene dada por el concepto, aceptación, Una comunicación efectiva es una búsqueda de integración, donde se establece un La comunicación asertiva involucra las siguientes condiciones: • • • |
HACER UN MAPA CONCEPTUAL SOBRELA LECTURA Y DE QUE FORMA INTERVIENE EN SUS HABITOS DE ESTUDIO:
dquirir información sobre fenómenos, hechos, conceptos, reglas, leyes, principios,
etc. Esta dimensión del aprendizaje coincide con los contenidos de las asignaturas que
estudias. Estos contenidos vienen impuestos a través de los programas académicos.
2.
Adquirir habilidades o destrezas para tratar o realizar convenientemente las tareas
implicadas en la adquisición y asimilación de la información o contenidos de las
asignaturas. El estudiante debe estar convencido de que para realizar bien una tarea
necesita dominar las técnicas, destrezas y estrategias necesarias para asimilar los
contenidos que pretende aprender.
3.
Conocer las propias capacidades y el modo de utilizarlas adecuadamente, es decir,
posibilidades, dificultades y medidas de seguridad, encaminadas a administrar
correctamente los recursos personales de tiempo, capacidad de atención y reflexión
personal, motivación suficiente para no desalentarse ante las primeras dificultades que
aparecen. Este tercer componente se corresponde con lo que se denomina el
conocimiento de sí mismo o conocimiento metacognitivo, porque versa no sobre lo que
se conoce o aprende, sino sobre qué hace el aprendiz para aprenderlo o lo que es lo
mismo, cómo aprende.
Es obvio que, con relación a los tres puntos anteriores, lo que depende más directamente
del estudiante son los dos últimos. Así, puede decirse que un buen estudiante es un sujeto
que sabe bien los métodos de estudio aprendizaje, o sea, qué tiene que hacer para
aprender, domina las estrategias de aprendizaje y sabe emplear bien sus esfuerzos se
conoce bien a sí mismo, sabe utilizar con eficacia sus propios recursos intelectuales y
personales.
respuestas las personas conocen o conocemos, sino también en saber cómo nos
comportamos cuando no sabemos. Las conductas inteligentes se ejecutan en respuesta
a preguntas y problemas cuyas respuestas no se conocen inmediatamente. Nos interesa
observar cómo el común de la gente produce el conocimiento más que cómo meramente
reproduce el conocimiento. El atributo crítico de los seres humanos inteligentes es no
sólo tener información, sino saber cómo actuar con ella.
Por definición, un problema es cualquier estímulo, pregunta, tarea, fenómeno o
discrepancia cuya explicación no se conoce inmediatamente.
Por lo tanto, estamos interesados en concentrarnos en la ejecución de las personas
bajo aquellas condiciones retadoras que exigen razonamiento estratégico,
perspicacia, planificación, perseverancia, creatividad y destreza para resolver un
problema complejo.
Una forma de recoger evidencias de la ejecución y del crecimiento de la conducta
inteligente es agudizando la observación de niños, jóvenes y
adultos. Mientras ellos interactúan con problemas cotidianos, en
sus centros educativos, en sus hogares, en sus lugares de trabajo;
solos y con amigos, podemos recolectar anécdotas y ejemplos de
expresiones escritas y visuales que indican la ejecución
crecientemente voluntaria y espontánea de conducta inteligente.
Estamos comenzando a redefinir lo que significa inteligencia como
algo más que una simple puntuación en una prueba, lo cual de
acuerdo con Sternberg (1997), tiene poca calidad predictiva en
cuanto al éxito en la vida futura. Las conductas inteligentes
pueden ser enseñadas, practicadas y aprendidas (Whimbey, Qué conductas son propias del solucionador de problemas eficiente? ¿Qué es
exactamente lo que hacen los seres humanos cuando se comportan inteligentemente? La
investigación sobre el pensamiento efectivo y la conducta inteligente por Feurstein (1980),
Glatthorn y Baron (1985), Sternberg (1985), Ennis (1985), Goleman (1995) y Perkins
(1995) indican que hay algunas características identificables en los pensadores
efectivos. No son necesariamente científicos, artistas, matemáticos o los ricos quienes
muestran estas características. Han sido identificadas en mecánicos, maestros,
empresarios, vendedores y padres exitosos, personas en todas las esferas de la vida.
Las siguientes son una docena de características de conductas inteligentes que
educadores, políticos y padres, entre otros, pueden observar, aprender y enseñar.
Este listado no está completo. Mientras pensemos y estudiemos más sobre las conductas
inteligentes, descubriremos indicadores adicionales del crecimiento de las habilidades del
pensamiento.
1. Persistencia
Podría definirse como el acto de insistir reiteradamente cuando la solución a un
problema no es aparentemente fácil. Quienes se inician, sin preparación alguna en la
investigación, en la educación o en la política, frecuentemente renuncian angustiados
cuando la respuesta a un problema no se conoce inmediatamente, a veces estrujan sus
notas y las botan diciendo: “no puedo hacer esto”, “es muy difícil”, dan cualquier respuesta
para terminar lo más rápido posible, o peor aún toman decisiones apresuradas sin medir
las posibles consecuencias. Ellos carecen de la habilidad para analizar un problema, para
desarrollar un sistema, estructura o estrategia de ataque al problema.
Las personas persistentes muestran conocimiento en las habilidades de pensar
cuando aumentan el uso de estrategias alternativas de solución de problemas. Ellas
recolectan pruebas para indicar que su estrategia de solución de problemas está
funcionando, y si una estrategia no funciona, saben cómo retroceder e intentar otra. Ellas
tienen métodos sistemáticos de analizar un problema, conociendo las formas de
comenzar, los pasos que deben realizarse, qué datos necesitan ser generados o
recolectados.
2. Manejo de la impulsividad
Con frecuencia, en talleres y mesas de trabajo los participantes sueltan la primera
respuesta que le viene a la mente. A veces gritan una respuesta, comienzan a trabajar sin
comprender completamente las instrucciones, carecen de un plan o estrategia organizada
para abordar el problema, o hacen juicios de valoración inmediatos sobre una idea
(criticándola o elogiándola) antes de comprenderla completamente. Ellos pueden tomar la
primera sugerencia dada u operar sobre la primera idea que les viene a la mente,
más que considerar las alternativas y consecuencias de varias posibles
instrucciones. Escuchar a otros con comprensión y empatía
Algunos psicólogos creen que la posibilidad de escuchar a otra persona, de tener empatía
con ella y de comprender su punto de vista es una de las formas más elevadas de
conducta inteligente.
Escuchar con comprensión y empatía es ser
capaz de parafrasear las ideas de otra persona,
detectar indicadores de sus sentimientos o
estados emocionales en su lenguaje oral y
corporal, y posteriormente expresar con
exactitud los conceptos, emociones y
problemas de otras personas.
Algunas personas en sus interacciones se ríen o
desprecian las ideas de otro. Son incapaces de
construir sobre ideas de otras personas, considerar
su mérito u operar con ellas.
Sabemos que las personas están mejorando su habilidad de escuchar, cuando
atienden, muestran comprensión y empatizan con sentimientos o ideas de otros,
parafraseándolas con exactitud, construyendo a partir de ellas, esclareciéndolas o dando
un ejemplo de las mismas. Cuando pueda decir: “La idea de Pedro es…, pero la idea de
Sara es…” o “Vamos a probar la idea de Cecilia para ver si funciona” o “Permíteme
enseñarte como Gina resolvió el problema.” Estos son algunos elementos que nos
permitirán darnos cuenta que los participantes están escuchando e internalizando las
ideas y sentimientos de otros.
4. Flexibilidad en el pensamiento
Se refiere a la capacidad para considerar dos puntos de vista alternativos o manejar
varias fuentes de información simultáneamente. Para quienes carecen de esta
habilidad, la manera conocida de resolver un problema parece ser la única. Llegándose a
decidir que el procedimiento conocido es el único correcto. Se está más interesado en
saber si la respuesta es correcta, que en el resto del proceso de búsqueda de la
respuesta. Personas con estas características tienen una necesidad de certeza más que
.
Asombro, capacidad de maravillarse, inquisitividad, curiosidad y disfrute
de resolver problemas: un sentido de eficacia como pensador
“Nunca fui bueno con los juegos de agilidad mental”, “pregúntale a Jorge, él es el cerebro
de esta familia”. Cuando están en la universidad muchas personas no se matriculan en
clases de matemáticas u otra asignatura “difícil” porque perciben el pensar como trabajo
duro y por ende retroceden ante situaciones que exigen demasiado pensar.
Queremos que el mundo en general se mueva no sólo desde una actitud “Yo puedo”
sino también desde y hacia una emoción o sentimiento de “Yo disfruto”. Deseamos
que busquen problemas novedosos para resolverlos por sí mismos. Que estos problemas
sean resueltos con creciente independencia y creatividad. De esta manera, el aprendizaje
voluntario se convertirá en una actitud ante la vida.
Personas con estas características están en comunión con el mundo a su alrededor.
Reflexionarán sobre las formaciones cambiantes de una nube, se encantarán al abrirse un
capullo de flor, sentirán la simplicidad lógica del orden matemático. Encontrarán belleza en
una puesta de sol, intriga en la geometría de una telaraña y éxtasis en la iridiscencia de las
alas de un colibrí. Verán las congruencias y complejidades de una fórmula matemática,
reconocerán el ordenamiento y la destreza de un cambio químico y se conectarán con la
serenidad de una constelación distante. Su curiosidad se hará más fuerte a medida que
los problemas que encuentren se hagan más complejos.
6.
Chequear para exactitud y precisión
Se refiere a la inclinación a reflexionar sobre la exactitud de las acciones y el orgullo
y satisfacción por la labor cumplida. Las personas que no poseen esta habilidad con
frecuencia son descuidadas al entregar la versión final de sus trabajos, no revisan sus
automóviles con regularidad, llegan tarde a las citas, cometen el mismo error infinitas
Selección de Lecturas: Módulo I Autogestión Efectiva y Exitosa
veces, no disminuyen la velocidad en las esquinas cuando tienen la vía libre, etc. Ellos
parecen sentir poca inclinación a reflexionar sobre la exactitud de sus acciones, a
contemplar su precisión o a enorgullecerse de sus logros. La prisa en terminar lo
emprendido sobrepasa su deseo de elaboración.
Podemos observar en una persona el crecimiento de esta habilidad, en su deseo de
lograr exactitud y precisión, cuando toman tiempo para chequear sus actividades, al
tornarse más conscientes sobre la importancia de la claridad, la precisión y la
perfección. De igual forma, cuando revisan las reglas por las cuales deben regirse, los
modelos y revisiones que deben seguir y los criterios que deben emplear para confirmar
que su producto final se ajusta exactamente.
7. Metaconocimiento
Es tener conciencia de nuestro propio pensamiento. Algunas personas no tienen
conciencia de sus procesos de pensamiento mientras están pensando. Ellos carecen de
un plan de acción para resolver un problema antes de comenzar, son incapaces de
determinar si su plan está funcionando o si debe ser descartado y emplear otro. Raras
veces evalúan su estrategia para determinar su eficacia o se detienen a considerar si era
posible un abordaje más eficiente.
Cuando les preguntan “¿Cómo estás resolviendo un problema?” pueden contestar “no lo
sé, sólo lo estoy haciendo”. Son incapaces de descubrir los pasos y secuencias que están
usando antes, durante y después del acto de solución del problema. Ellos no pueden
transformar en palabras las imágenes visuales que ocupan su mente. Raras veces
planean, reflexionan o evalúan la calidad de sus propias habilidades y estrategias de
pensar.
Podemos determinar si se están tornando más conscientes de sus propios pensamientos
si:
a) son capaces de describir lo que pasa en su cabeza cuando piensan; b) al
formularles alguna pregunta, pueden describir qué es lo que saben y qué es lo que
necesitan saber; c) pueden describir su plan de acción antes de comenzar a resolver
un problema; d) pueden enumerar los pasos y decir dónde está la secuencia de
estrategias de solución de un problema; e) pueden trazar los caminos y calles
ciegas que tomaron en la vía a la solución de un problema.
Cuando logren tales habilidades, aplicarán el vocabulario cognitivo correctamente mientras
describen su estrategia de pensamiento.
Las escucharemos usando términos tales como: “Tengo una hipótesis…”, “mi teoría es…”,
”cuando comparo estos puntos de vista…”, “en resumen…”, “lo que necesito saber es…”,
o “las suposiciones con las cuales estoy trabajando son…”.
Selección de Lecturas: Módulo I Autogestión Efectiva y Exitosa
8. Cuestionar y plantear problemas
Una de las características distintivas entre los humanos y otras formas de vida es nuestra
inclinación y habilidad para encontrar problemas a resolver. Sin embargo, hay
quienes dependen de otras personas para resolver problemas, encontrar respuestas y
hacer preguntas. No hacen preguntas por temor a parecer ignorantes. Una persona con la
habilidad de cuestionar plantea problemas y hace preguntas, tales como: “¿Qué pruebas
tienes?”, “¿cómo sabes que eso es cierto?” o planteamientos de problemas más
hipotéticos caracterizados por preguntas: “¿Qué crees que pasaría si…?” o “si eso es
cierto, entonces: ¿Qué pudiera pasar si?”. Lo importante es estar alerta y reconocer las
discrepancias y fenómenos en el ambiente y preguntar sobre sus causas.
9. Recurriendo al conocimiento anterior y aplicándolo a situaciones nuevas
Probablemente la meta máxima de la enseñanza es que el conocimiento adquirido
sea aplicado a nivel general, a situaciones de la vida real y a áreas de contenido más
allá de aquellas en las que se aprendió. Sin embargo, encontraremos, por ejemplo, que
a pesar de que cada vez se es más exigente con el nivel de educación para contratar
personal en cualquier área, cuando nos dirigimos a solicitar una información o algún
servicio en cualquier oficina, la calidad del lenguaje y de las relaciones interpersonales de
las personas que atienden, deja mucho que desear.
Muy frecuentemente se comienza cada nueva tarea como si estuviera siendo abordada
por primera vez. Es como si cada experiencia se encapsulara en un episodio separado,
que no guarda ninguna relación con nada que vino antes o que viene después. Los seres
humanos inteligentes aprenden de la experiencia. Ellos son capaces de abstraer el
significado de una experiencia, transmitirla y aplicarla en una nueva situación. Se puede
observar a las personas crecer en esta habilidad al escucharlos decir: “Esto me
recuerda…”, “esto se resuelve de la misma forma que el primero”, “esto es igual a la vez
que yo”. Explican lo que están haciendo en términos de analogías con experiencias
anteriores o haciendo referencia a ellas. Acuden a su conocimiento almacenado para
resolver o facilitar cada nuevo reto.
10. Precisión del lenguaje y del pensamiento
Se refiere a la descripción de situaciones, personas u objetos de manera tan precisa
que deja lugar a duda con respecto a su cualidad.
APRENDER A ENTENDER
SER FELIZ ES BELLO
Cuando enseñamos o aprendemos a pensar, no sólo estamos interesados en cuántas
respuestas las personas conocen o conocemos, sino también en saber cómo nos
comportamos cuando no sabemos. Las conductas inteligentes se ejecutan en respuesta
a preguntas y problemas cuyas respuestas no se conocen inmediatamente. Nos interesa
observar cómo el común de la gente produce el conocimiento más que cómo meramente
reproduce el conocimiento. El atributo crítico de los seres humanos inteligentes es no
sólo tener información, sino saber cómo actuar con ella.
Por definición, un problema es cualquier estímulo, pregunta, tarea, fenómeno o
discrepancia cuya explicación no se conoce inmediatamente.
Por lo tanto, estamos interesados en concentrarnos en la ejecución de las personas
bajo aquellas condiciones retadoras que exigen razonamiento estratégico,
perspicacia, planificación, perseverancia, creatividad y destreza para resolver un
problema complejo.
Una forma de recoger evidencias de la ejecución y del crecimiento de la conducta
inteligente es agudizando la observación de niños, jóvenes y
adultos. Mientras ellos interactúan con problemas cotidianos, en
sus centros educativos, en sus hogares, en sus lugares de trabajo;
solos y con amigos, podemos recolectar anécdotas y ejemplos de
expresiones escritas y visuales que indican la ejecución
crecientemente voluntaria y espontánea de conducta inteligente.

